18 de Noviembre de 2017
Categoría: Análisis
08.01.2016

DAKAR DÍA 6: ¿VELOCIDAD O ESPECULACIÓN?

 

El Dakar se ha transformado en los últimos años en varios aspectos que dejan afuera una parte importante de su esencia. La mística continúa, y la extensión y dificultad del rally siguen siendo las columnas vertebrales de cada edición. Pero algunas cosas han cambiado y parecen destinadas a cambiar definitivamente.

 

La llegada de más pilotos de enduro y motocross, o de WRC, cada uno en su especialidad, no sólo han puesto un nivel diferente de ritmo de carrera, que no tenía antes, cuando corrieron Ari Vatanen, Juha Kankkunen o incluso cuando llegó Carlos Sainz en 2006. Ellos eran pilotos de otro mundial de rallyes. El actual WRC es más corto, más intenso, y mucho más estratégico. En aquellos años 80 y 90, quién largaba adelante cada etapa era porque venía dominando, y así continuaba, y a nadie se le ocurría quejarse o fijarse tan sólo en si el camino estaría menos limpio y sus neumáticos tendrían mayor o menor agarre dependiendo si iba abriendo ruta o con autos delante haciéndolo.

 

Pues hace unos años, el WRC ha tenido que cambiar el reglamento para que los pilotos no se dejen ganar, porque lo que perdían levantando en el cierre de una etapa era menor a lo que perderían abriendo la etapa siguiente. Ahora deben clasificar para elegir en qué puesto largar la etapa inicial y el que viene primero, generalmente no es el puntero de la clasificación por elección.

 

En el Dakar, poco a poco ha llegado esa idea, profundizada en dos aspectos. El mismo de encontrar los caminos más limpios cuando son tramos de camino, y porque el que abre pista puede perderse más fácilmente en situaciones de dificultad, mientras sus escoltas tiene la opción de ver las huellas y anticiparse a ciertas trampas que pone la organización.

 

Hace un par de años se han empezado a ver cómo pilotos de motos y autos elegían un ritmo menos intenso en ciertas etapas, intentando que sus rivales queden por delante para no salir primeros. Pero como varios entraron en la variante, ahora empezaron las sospechas referidas a las penalizaciones.

 

Las etapas tienen sectores denominados DZ, que son tramos cortos de tiempo o extensión, en los que no se puede superar determinada velocidad, especialmente por pasar por zonas urbanas o parcialmente pobladas. Quién se excede de ese límite de velocidad, recibe sanciones que van desde un minuto, dependiendo del exceso.

 

Con lo ajustado que año a año se pelea por cada tramo, resignar un minuto o dos pueden cambiar sustancialmente el puesto en el que se termina, y quien viene ganando fácilmente puede quedar cuarto o quinto con una penalización menor de tiempo.

 

Si esa fue la estrategia de Joan Barreda Bort o no, se podrá saber seguramente al final del rally, pero no parece casual que dos días seguidos, el español, máximo favorito para llevarse el Dakar 2016, haya penalizado un minuto y cinco minutos, y haya perdido etapas que había ganado en el tramo de velocidad, por excesos en el enlace posterior a la Especial, cuándo ya tenía información del puesto y el de sus rivales.

 

En autos parece pasar algo similar en algunos casos, pero la lucha cerrada entre los Peugeot no parece dejar margen para resignar demasiado. Acaso Peterhansel o Loeb hayan padecido al día siguiente de ganar una etapa, porque perdieron la siguiente, cuando abrían el camino. Nasser Al Attiyah los sigue de cerca sin poder ganarles, pero quedarse con una etapa podría ser letal para sus, cada día menos probables, chances de victoria sobre los 2008DKR. Abrir camino y perderse, podría permitir a los franceses quedar adelante por una diferencia mayor, y probablemente muy difícil de descontar.

 

Hay velocidad cada día más velocidad, las distancias entre competidoes, que antes se medía en minutos, ahora se mide en segundos.

 

Hay dos caminos, correr 15 carreras de un día cada una, pensando sólo en ganar, o correr una carrera de 15 días, con la mira puesta en el final.

 

Joan Barreda Bort dio una pista el primer día en el que una penalización le sacó una victoria parcial. “No vengo al Dakar a ganar etapas, vengo a ganar el Dakar”...

 

El problema es que en autos, un tal Sebastien Loeb parece pensar distinto. Sólo perdió una etapa, en la que abría pista, pero salió a ganar y ganó la siguiente otra vez, y por ahora es líder de la General.

 

Pero como el Dakar mantiene igualmente su columna vertebral basada en la exigencia y extensión, todo puede pasar, y cualquier estrategia terminar por el suelo.

 

Diego Zorrero

 
 
Dejá tu comentario
AIF NOTAS

You need to a flashplayer enabled browser to view this YouTube video

Ver canal

Veloz-mente logo

 Diseño VOX Comunicación Integral  |  Grillo-Beltrán