18 de Noviembre de 2017
Categoría: Análisis
02.06.2016

PATRICIO Y HENRY LA HICIERON BIEN

 

Advertencia 1. No voy a hablar de la maniobra de Pernía y Fineschi en detalle, sólo la voy a tomar de ejemplo para hablar de maniobras.

 

Advertencia 2. Si a ud o vos, que estás leyendo, te parece que la maniobra de Traverso a Silva en San Juan 2002 es una genialidad, quizás ni vale la pena que pierdas tiempo leyendo lo que sigue. Te va a parecer mal.

 

Advertencia 3. Del título de la nota vamos a hablar al final.

 

No quiero repetirme, pero siento que voy a hacerlo el algún momento, con respecto a la nota que escribí aquí mismo el año pasado, cuando ocurrió aquella maniobra espectacular entre Agustín Canapino y Néstor Girolami en la última vuelta en Rafaela, STC2000. Se acuerdan?

 

La maniobra aquella y esta de Córdoba entre Pernía y Fineschi, no tiene nada que ver en su mecánica, pero el concepto a aplicar para decir si es válida o no es el mismo. Es más. Me animo a decir que es el mismo criterio que se usó en San Juan en 2014, aquel día del empate entre Matías Muñoz Marchesi y Leonel Pernía.

 

Menciono ambos casos porque parece que hoy todos olvidan esos fallos de esta misma CDA, que se corresponden perfectamente con lo aplicado ahora. Y en ambos casos era peleando por el primer lugar también, como para que no queden dudas. Tocar para ganar el puesto no vale. Punto.

 

Pero si queremos ver otras maniobras que se vieron fácilmente y fueron juzgadas del mismo modo, podemos decir que eso mismo pasó con Emiliano Spataro y Guillermo Ortelli en Chaco 2014, cuando en la serie tocaron al que estaba adelante suyo, lo desacomodaron y lo pasaron, y la misma CDA los puso atrás del perjudicado, se acuerdan?

 

Expongo estos antecedentes porque para muchos, incluidos pilotos del propio STC2000, pareciera que la CDA nunca sancionó de este modo. Se ha mencionado el toque de Rossi a Ledesma en el Súper 8 de Paraná 2011, y el de Canapino a Rossi en Junin el año pasado en la serie. Aquel primero debió ser sancionado e incorrectamente no lo fue. A la primera oportunidad que tuvieron los Comisarios Deportivos de ver a Ledesma, le pidieron disculpas, se habían equivocado. El de Junin, es más complicado, pareció que se equivocaron al no sancionar a Canapino. Si, también hubo otros. Como aquel toque de Rossi a Werner en Mendoza, que la CDA dejó sin sanción porque eran pilotos del mismo equipo, como si no hubiera sido perjudicado Werner por su compañero. Y si buscamos vamos a encontrar más casos, de ambas situaciones, porque la CDA no es perfecta y ha cometido muchos errores, pero hace un tiempo, dos años largos, están acompañados los Comisarios Deportivos, por ex pilotos, tantas veces solicitado por quienes suelen ser castigamos. Hoy, Gustavo Der Ohanessian, Fernando Croceri, Mariano Acebal y Nicolás Iglesias, dan su opinión de las maniobras.

 

Y hoy, además, está contemplado en las reglas, que los pilotos tienen un mecanismo para reparar un error si el caso lo permite, levantar y devolver el puesto o permitir que el rival recupere la marcha normal y después acelerar atrás. Lo mostró Bebu Girolami con el mismo Pernía en la definición del año pasado, como hizo incluso Matías Rossi con Agustín Canapino en TC este año en Viedma, cuando al tocarlo y perjudicarlo, levantó para esperar que lo supere y seguir corriendo. Eso antes no pasaba. Antes, si tocabas a alguien y lo pasabas, venía la negra directa.

 

¿Y saben otra cosa? No es que con estas sanciones no habrá más espectáculo, y que nadie se va a jugar más para hacer una maniobra vistosa o espectacular. Es todo lo contrario. Gracias a haber defendido al que ataca, los que tienen que atacar, se van a sentir más protegidos para seguir intentándolo. En buena hora. Y si el que ataca, ataca mal, las sanción le corresponderá también.

 

Norberto Fontana, uno que es bien áspero, siempre dice eso: “Si no protegemos un poco al que intenta pasar, nadie va a intentarlo”.

 

Sin querer abordar el detalle del toque, del que ya hemos hablado todos, muchísimo, Pernía lo que hizo fue intentar el sobrepaso a Fineschi aprovechando que salió lento de la curva anterior. A diferencia de lo que muchos creyeron ver, la cámara de a bordo de Pernía mostró como nunca le pegó un “volantazo” a Fineschi en esa recta para apretarlo, sino más bien recibió dos y hasta tres golpes que lo hicieron corregir con el volante apuntando a la izquierda. Mirando desde afuera, Fineschi se aseguró tener el centro de la pista, lejos, muy lejos de “lo sucio” como muchos dijeron que había ocurrido. Pernía insistió por afuera, con el auto sin bloquear ni una sola vez, y con control de la dirección, cosa que un auto que entra pasado no puede hacer porque se queda sin volante intentando frenar, y comenzó a hacer la curva hacia la derecha por la pista, y dejando espacio a Fineschi por adentro.

 

Entonces, ¿Por qué un piloto que intenta la maniobra difícil, la arriesgada, la que le puede salir mal, y lo hace sin ser antideportivo con su rival, tiene que padecer que el otro piloto lo deje sin pista sólo por estirar y llevarlo a la parte más incómoda?

 

Saquemos que son Pernía y Fineschi, hablemos de piloto A y piloto B. Si el piloto A sale lento y a una vuelta del final corre riesgo de perder la carrera, es lógico que intente aferrarse a la posición, pero debe entender que el problema fue suyo, y no causado por el piloto B, que sólo intenta, como él, ganar la carrera, y lo tiene al alcance de la mano.

 

¿No es eso lo que queremos acaso? ¿No es el tipo de automovilismo que reclamamos? ¿No nos pasamos criticando los “trencitos” en los que nadie arriesga? ¿Entonces? ¿Por qué si el piloto B arriesga por afuera, tenemos que avalar que lo saquen de pista? Si no había sanción, la próxima vez, se queda atrás y no arriesga. ¿Eso queremos? ¿Trencitos?

 

Después están los que dicen que esas maniobras en el TN son habituales, que hay cientas, y no se sancionan nunca. Pido ejemplos. Me dicen que en la tercera serie de la última carrera de Clase 3 en La Plata se pegaron con todo y no pasó nada. Pues debo decir que en esa carrera el piso estaba mojado, que varios autos perdieron el control solos, como Larrauri y Saturni, y que a Larrauri incluso se lo sancionó por sus maniobras. Carducci lo sacó de pista a Rossi y Rossi se la devolvió una curva después, antes de pasar por la recta principal siquiera. Pero no hubo una maniobra descalificadora aparte de los toques de Larrauri a Saturni apercibidos.

 

También recuerdo a Ortelli pasando a Tuero por afuera en el curvón de La Plata, sin tocarse, y eso que el que iba por adentro era Tuero, que tiene fama de no dejarse pasar por afuera. Y también recuerdo cuando Pernía lo sacó a Pisandelli en Concordia el año pasado, no solo fue excluido, sino que tuvo sanción de grillas para la carrera siguiente.

 

Pero vayamos a los números fríos, así ponemos las cosas en su lugar. Si tomamos las 12 carreras de 2015 de Turismo Nacional Clase 3 y las cinco de este año, y tomamos las mismas 12 del STC2000 de 2015 y las cuatro de 2016, tendremos números que dicen lo contrario.

 

En Clase 3, en las últimas 17 carreras hubo 56 sanciones por maniobras peligrosas o antideportivas, si 56. Fueron 10 exclusiones, 22 recargos de tiempo y 24 apercibimientos. Un promedio de 3.3 sanciones por carrera. Ya sé, es cierto que en TN hay una media de 42 autos, asique si sumamos esa variable, son 714 autos, de los cuales 56 tuvieron sanciones, un 8%.

 

En STC2000, en las últimas 16 carreras, hubo 34 sanciones, desglosadas en 8 exclusiones, 14 recargos de tiempo y 12 apercibimientos. En STC2000, el promedio es 2.1 sanciones por carrera. La media de autos de STC2000 es de 23, de modo que en estas 16 carreras hubo 368 autos y fueron sancionados sólo 34, un 9%.

 

¿No era que en el TN había piedra libre para golpear y chocar y nadie dice nada?

 

A veces somos espasmódicos, reaccionarios, y apenas tenemos la sensación que algo es de una manera, lo vociferamos a los cuatro vientos, sin siquiera pensarlo demasiado. Y apenas lo dice uno, el resto lo repite como si fueran loros…

 

Sólo propongo que nos pongamos en los el papel de un Comisario Deportivo. Es un juez, quién debe ser justo ante un conflicto. Justo con el piloto A, pero también con el Piloto B. Por eso muchas veces se juzga la consecuencia, porque si sólo fuéramos a la causa, estaría llena la pizarra de penalizaciones en todas las carreras. Penalizar la consecuencia, mis amigos, es ser justo con el Piloto B. Porque aunque el Piloto A no haya querido perjudicarlo, lo hizo. ¿Se entiende?

 

Y pensemos que esto, por sobre las picardías, es un deporte, donde más allá de los negocios gigantes que hay en juego, estamos viendo carreras de autos.

 

Volvamos a la esencia. Carreras de autos. Vos tratas de ganarme y yo de ganarte a vos. Te vuelvo loco, te persigo, te trato de pasar. En esos intentos nos podemos pasar, podemos salir ganando o perdiendo, pero siempre sigamos corriéndonos. Uno al otro. Lealmente. Y si uno se excede y puede darse cuenta, levanta, deja que el otro se recupere y siguen peleando.

 

¿No es eso lo que queremos ver?

 

Les explico el título de la nota. TC en Buenos Aires, otoño de 2003. El Ford de Henry Martin y el Torino de Patricio Di Palma, pelearon como locos y fueron por la victoria en la última frenada de Ascari. Los dos sabían que ahí se definía la carrera. Los dos estiraron, y tanto estiraron, que se pasaron de largo. Henry intentando doblar cuando ya no tenía grip, bloqueó sus gomas y perdió dirección, pero entro con las ruedas dobladas y fue al trompo en el pasto. El Pato Di Palma, soltó el auto una vez fuera de la pista y lo fue llevando sin enroscarse hasta poder volver al asfalto apuntando para donde iba el tránsito. Ganó Di Palma, pero Henry no se quejó. Los dos jugaron el 120% a ganar y los dos se fueron de pista. Quien salió mejor se llevó la gloria, y el otro la desazón. Pero fue deportivo, con buena intención de ambos para con el otro, sencillamente espectacular.

 

Y una última cosa. No salgan con que esto con Traverso no pasaba. No pasó alguna que otra vez, pero también a Traverso, el recordado Egidio Frangella, le puso la bandera negra al menos dos veces en 1988, cuando la guerra con Cocho y la cupé Fuego de Bazooka contra la de Lee, levantaba más polvareda que si se corriera en tierra, o cuando se pegaba lindos autazos con el Yoyo Maldonado y su Milqui multicolor que pasó a la historia del TC2000. Y por favor, no festejemos más la maniobra de San Juan al Pato Silva. Eso no fue una genialidad, eso fue una falta de respeto a un rival.

 

Ahora, si les gusta eso, tengo una advertencia más. Sería la Ley de la Selva. Habrá mucho espectáculo, pero no se olviden que sin una raya que marque lo que está bien y lo que está mal, puede terminar muy mal.

 

Diego Zorrero

 
 
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