18 de Noviembre de 2017
Categoría: Opinión
19.03.2016

DESESPERACIÓN, ESPECULACIÓN, EGO: LO QUE PASÓ EN MELBOURNE

 

Desde que leí las reglas del nuevo formato de las pruebas de clasificación que implementaría la Fórmula Uno para este año, intenté hacer el ejercicio que siempre pregono: ponerse en lugar del otro.

 

Y ponerse en lugar del otro siempre es subjetivo, porque uno no es “el otro”, sin embargo, se puede hacer el intento de imaginar lo que uno podría hacer en esa situación.

 

El otro puede ser el equipo, o el piloto. El otro puede ser el espectador, el receptor de lo que se hace, en este caso, de un cambio en el modo de eliminar pilotos en la clasificación.

 

También recuerdo haberme preguntado en las redes sociales y en los maravillosos Podcast de Fórmula Uno que cada lunes hacemos con el grupo de F1Lat.com, si no era un contrasentido haber agregado un compuesto más de gomas para que haya distintas estrategias, y después condicionar esa libertad de elección de compuestos, con una clasificación que obliga a tener muchos juegos de gomas de la más blanda que haya disponible cada fin de semana, las “Option”, como se las llama en el Paddock.

 

Lo más curioso es que como los equipos tuvieron que elegir la cantidad de juegos con 15 semanas de anticipación, lo hicieron pensando en estrategias para la carrera, basadas en un sistema de clasificación que, inicialmente, les permitía salir en la Q1 con gomas blandas, y no tener que poner Súper Blandas. Pero después se enteraron que al ser eliminación constante, no quedaba más remedio que poner SB en la primera salida a pista. La cuenta ya se empezaba a complicar.

 

Pero por si alguno cree que sólo fue en Australia el problema, sepan que tanto Pirelli como los equipos, ya habían nominado y elegido los compuestos para Bahrein, China y Rusia antes de saber de este sistema, con lo cual el problema de Melbourne se trasladará a las primeras cuatro fechas sin nada que hacer.

 

La solución tiene cuatro posibles caminos iniciales que uno puede pensar:

 

  1. Se regresa al sistema de clasificación convencional que regía hasta 2015.

 

  1. Se agrega un compuesto de gomas “option”.

 

  1. Se obliga a todos los autos a salir a la Q1 con la goma del compuesto intermedio de cada fin de semana, de modo que nadie pueda usar las “option” en la primera instancia y automáticamente quede un juego más de las gomas rápidas para la Q3.

 

  1. Se hacen Q1 y Q2 con el formato de eliminación cada 90 segundos, pero la Q3 se deja abierta para los 8 primeros como era en 2015 con los diez que lograban pasar.

 

Cualquiera de las alternativas va a permitir que en la definición de la Pole, estén en pista los que vayan por el mejor tiempo, aunque siempre va a pasar que si un equipo quiere ahorrarse un juego más para la carrera, sabe que ese beneficio es mayor al de largar un puesto más adelante o más atrás, salvo en casos como Mónaco.

 

A propósito de Mónaco, solo a modo de ejercicio, imaginen la Q1 y Q2 en las calles del principado, cuando todos estén intentando hacer una vuelta que los saque de la zona de peligro de eliminación, y se encuentren con tráfico… mejor no lo imaginen. Mala idea.

 

Lo complicado del sistema de clasificación que inventó la FIA es el modo de imaginar cuándo un piloto va a quedar en zona de riesgo. En Melbourne se pudo ver como muchos no podían siquiera intentar mejorar su tiempo porque cuando caían en zona peligrosa, ya no tenían tiempo de abrir vuelta. Eso va a seguir pasando, porque la única forma de evitarlo es que todos estén  todo el tiempo en vueltas rápidas, pero eso es imposible, porque una goma Súper Blanda o peor, la Ultra Blanda, no tendrá nunca el mismo rendimiento en la primera vuelta que en la cuarta. Ergo, los tiempos, salvo que haya sido por tráfico, nunca se van a mejorar, sino a caer…

 

Es un verdadero contrasentido pretenden que los autos bajen sus tiempos constantemente, cuando los obligan a quedarse en pista sin detenerse, pues eso los hace ir cada vez más lento. ¿Se entiende?

 

Es raro que con tanta herramienta de simulación, nadie haya sido capaz de detectar esta falla. Es raro que no se dieran cuenta que los equipos buenos, simplemente van a salir a hacer la vuelta rápida lo antes posible, y después se van a ir a boxes a esperar que termine la tanda para seguir en la siguiente Q.

 

Existe otra opción. Que sí se hayan detectado lo que sucederíaa, pero no hayan dicho nada para que Ecclestone no les imponga el sistema que traía, y que constaba de recargar con X tiempo al ganador del GP anterior y sus escoltas en una escala decreciente, que los retrasara en la grilla de cada carrera.

 

De cualquier modo, hacer el ejercicio de ponerse en el lugar de un equipo, permitía entender qué era lo que iba a ocurrir. Me quedo tranquilo que está grabado en http://f1lat.com/notas/602-f1lat-nuevo-formato-de-qualy-cambios-2017-y-tests-en-barcelona-70 y en http://f1lat.com/notas/630-podcast-f1lat-previa-australia-2016-72.

 

El otro ejercicio era ponerse en lugar del receptor de este cambio. El espectador. La Q1 fue confusa hasta que apareció el cartel rojo de cuenta regresiva y se empezó a entender un poco mejor. Pero después, cuando la cuenta dejaba afuera a Jolyon Palmer como había dejado afuera a Esteban Gutierrez, y todos vimos que en realidad esa cuenta regresiva no corría para Palmer porque era el último eliminado del grupo, entonces en vez de quedar eliminado cuando el reloj terminaba con los 90 segundos que se veía en la pantalla, su chance terminaba al llegar a la recta y recibir la bandera de cuadros. Confuso, pero sobre todo, completamente injusto. Si los seis anteriores quedaron afuera en 90 segundos, el séptimo de la Q1 y Q2 también, aunque le falten dos curvas o dos metros para la bandera a cuadros. Hubiera salido antes…

 

Después, cuando uno más o menos entendía el sistema y llegaba a la Q2 a ver cómo hacían los mejores para salir de zona de riesgo y asegurarse el pase a Q3, la segunda sorpresa. Los que hacían una vuelta y paraban a poner otra goma para volver a defender su puesto, se quedaban sin tiempo. Entonces, se empezaban a bajar de los autos porque ya no tenían cómo abrir el cronómetro y cerrarlo si todavía estaban en boxes o yendo a abrir la vuelta y tenían nada más que 90 segundos. Segunda decepción. Ya no competían por pasar, se rendían impotentes ante el reloj.

 

Y ahí apareció la otra especulación. Los que peleaban por los el séptimo y octavo puestos, que los mandaban a la Q3 directamente, decidieron no pelear y quedarse en boxes. Pero no porque no tuvieran tiempo, sino porque no les convenía. Pasar implicaba tener que largar la carrera con gomas Súper Blandas, y quedar noveno o décimo les permite largar con gomas Blandas y hacer una estrategia mejor. ¿Quiénes fueron los que lo hicieron? Checo Pérez y Nico Hulkemberg, dos que se han cansado de mostrar cómo se gestiona una goma dura en un GP con menos paradas. Otra desilusión.

 

Y faltaba la Q3. Todos nos frotábamos las manos esperando ver cuán cerca estaba Ferrari de Mercedes, pero salieron, marcaron un tiempo, y cuando todos vieron como Lewis Hamilton destrozó los relojes, directamente se bajaron. Vettel y Raikkonen no volvieron a la pista, prefiriendo guardar el último juego de Súper Blandas para la carrera. Nico Rosberg, que al igual que Hamilton, sí tenía dos juegos de SB para la Q3, fue a intentar la Pole pero no pudo y se metió en boxes.

 

Faltaban tres minutos y medio, y mientras la cuenta regresiva de 90 segundos estaba sobre la abreviación del nombre de Kimi, éste se estaba bajando del auto, y mientras seguía corriendo ese reloj que ya parecía ridículo, Vettel venía caminando al box, siendo que aún su cuenta regresiva no había siquiera comenzado. Mucho menos la de Rosberg, que estaba entrando en boxes para ese momento. Cuando la cuenta regresiva de Vettel comenzó, el alemán se estaba sacando su buzo antiflama. Una burla de la Fórmula Uno contra la Fórmula Uno misma, pero sobretodo contra esos espectadores.

 

Esta bueno reírse de uno mismo, porque es la manera de sacarle dramatismo a un error o a una situación inevitable que nos ocurre. Pero el mundo del automovilismo se está riendo de la Fórmula Uno, que por historia, debe dejar de pegar manotazos de ahogado como estos.

 

El minuto a minuto mata el formato de cualquier programa que se ponga al aire en TV. No hacen falta ejemplos. La desesperación por generar entretenimiento permanente ha llevado a locuras tales que en el caso de un evento deportivo, que tiene tiempos propios difíciles de acelerar, se distorsione completamente la esencia.

 

Si queremos atrapar más espectadores, pensemos en la carrera, en el domingo. El sábado, es sólo una preliminar, dejémoslo en paz y no ahuyentemos más gente por favor.

 

De cualquier modo, hay algo que quizás hubiera cambiado algo las cosas. Ferrari no fue rápido en el inicio de la Q2 y con el tiempo que hicieron Vettel y Raikkonen, no hubieran podido pasar a la Q3, entonces, no les quedó más remedio que echar mano de otro juego de gomas nuevas SB para pasar. Fueron a la Q3 sabiendo que sólo tenían una oportunidad, y Mercedes tenía dos. En la primera perdieron con Hamilton y ya no podían hacer nada. Después Rosberg también los superó. Es cierto que no tenían nada que hacer, pero siendo que las gomas de la Q3 se devuelven, Ferrari pudo ser más solidario con la Fórmula Uno y salir a la pista a intentarlo, al menos. Pero fueron egoístas, mezquinos con el espectáculo y se bajaron antes. Acaso haya sido eso, o por qué no, la certeza que no iban a poder alcanzar los tiempos de Hamilton y Rosberg . Es mejor quedar a 8/10 por quedarse sin gomas, que quedar a 8/10 por intentarlo sin éxito…

 

No es una sola la razón para lo que pasó hoy, pero la F1 no puede darse el lujo de cometer otro error parecido en Bahrein. Que esto sirva de ejemplo, muchos más allá de la Fórmula Uno.

 

Diego Zorrero

 

 
 
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