18 de Noviembre de 2017
Categoría: Empresas
04.02.2016

LA FORMULA E NOS ABRE LOS OJOS

 

La Fórmula E llegó a Buenos Aires por segunda vez y el “electro-shock” nos sacude a todos. Nos guste o no. Hay quienes reaccionan positivamente, entendiendo que es el camino hacia el que va la industria automotriz, otros son más amplios, y lo ven como todo un símbolo del mundo futuro que ya llega, de una manera más global aún. De la otra vereda están los todavía muy férreos defensores de los motores de combustión interna alimentados por combustibles fósiles. Son muchos, casi podría asegurarse sin una estadística concreta, que son la enorme mayoría… todavía.

 

Alejandro Agag, CEO de Fórmula E Holding, fue uno de los tres anfitriones de un almuerzo con medios de prensa de distintos rubros, que organizó DHL, uno de los socios estratégicos claves del campeonato de Fórmula E desde su creación, mejor dicho, desde antes de su creación, en septiembre de 2014. Los otros dos amables integrantes del panel al que podíamos preguntarles absolutamente todo, eran Pierluigi Ferrari, coordinador de logística de DHL Automotive Group y Alejandro Jasiukiewicz, Gerente General de DHL Express Argentina.

 

La conversación, mucho más allá de permitirnos conocer detalles del funcionamiento de la logística que DHL provee a la Fórmula E, nos permitió entender lo que está pasando en el mundo con los autos eléctricos en un plano superficial de la observación, y lo que significa el compromiso de preservación ambiental en general para la vida de las personas y el cuidado del planeta.

 

“Cuando empezamos, allá por 2012, sólo teníamos la idea, y no sabíamos si seríamos capaces de trasladarla a un campeonato de automovilismo. De a poco fuimos avanzando en la idea y cuando presentamos en el Salón de Frankfurt de 2013 el primer auto, una maqueta nada más, empezamos a notar que ya no nos miraban con desconfianza. ‘Ya tienen un auto’, decían. Seis meses más tarde teníamos el primer motor aunque como las baterías no llegaron a tiempo, le pusimos una batería pequeña, que nos permitiera rodar con el coche y grabar un video que hoy tiene más de 1 millón de vistas. ‘Ya tienen un auto funcionando’, empezaron a decir. Entonces nos quedaba un año para correr, y decidimos poner una fecha, septiembre de 2014, porque si no pones un dead line, nadie termina para la fecha que le pides que lo haga. Ni siquiera nosotros mismos. Ponernos una fecha fue comprometernos a correr sí o sí. Seis meses antes le entregamos un primer auto a cada equipo y un par de meses después el segundo. Hicimos unos días de pruebas y le dimos todo a DHL para que lo lleve a Beijing. Y llegamos cuatro días antes de la carrera, y corrimos.” El relato de Alejandro Agag es apasionado y apasionante.

 

“Cuando nos dimos cuenta que las baterías no aguantarían una carrera, teníamos dos opciones: o esperábamos diez años para hacer una categoría de autos eléctricos ya desarrollados, o empezábamos ya, con lo que había, y nos adaptábamos a eso. Tomamos el segundo camino, queríamos empezar ya, porque la misión de la Fórmula E, es crear una plataforma y contribuir al desarrollo de esta tecnología”, amplía.

 

“Un día nos dimos cuenta que el mensaje nuestro no sería completo si no instrumentábamos acciones similares en el concepto de reducir las emisiones de CO2 en todos los aspectos. Nos dijimos ‘Y cómo vamos a transportar todo esto por el mundo sin ser acusados de contaminar?’ No podíamos ser contradictorios, porque entonces nuestro mensaje no sería completo. Entonces empezamos a hablar con las compañías que podían ocuparse de la logística del campeonato, y cuando llegamos a DHL, nos dijeron: ‘No busquen más, queremos ser parte’. Ese no sólo fue un voto de confianza a una idea, porque no teníamos ni siquiera un auto en ese momento, éramos un proyecto, también fue una muestra del mundo al que estábamos ingresando, y en el que hay muchísimo interés de todo tipo de compañías. Miren, Michelin y DHL fueron las primeras dos grandes compañías que confiaron en nosotros y se sumaron. De hecho, una de las más grandes competidoras de Michelin se disputó la provisión de neumáticos de Fórmula E. Ahí empezamos a ver que esto iba a ser grande.”

 

 

Pierluigi Ferrari es la persona que coordina y dirige la logística de DHL para los campeonatos de Fórmula E y Fórmula Uno. Conoce al detalle ambas categorías y tiene un gran entusiasmo cuando describe aspectos que relacionan a la compañía con la Fórmula eléctrica.

 

“El concepto de cuidar el medio ambiente es total. No sólo porque intentamos reducir al máximo posible las emisiones de CO2 en nuestros traslados por todo el mundo, sino porque el campeonato ha pensado en esa misión en todos los aspectos. El calendario de carreras comienza en China y Malasia, viaja a Sudamérica para correr en Uruguay y Argentina, luego va hacia el norte para correr en México y Long Beach, y recién después llega a Europa para correr en Paris, Berlin, Moscú y Londres. Es decir, no cruzamos el planeta viajando de una punta a otra y de regreso a otro extremo, porque eso también genera mayor contaminación. Es como un circo que sale de gira y la completa sin regresar a su base. Sólo las partes que necesitan reparaciones, por ejemplo autos, es la que regresa a la base, y nosotros tenemos que optimizar esos traslados de modo que mientras el circo viaja a la siguiente carrera, ese viaje especial va a la base y regresa justo a tiempo para poder correr.”

 

“La prioridad es viajar por mar, si eso no es posible en tren, como hicimos para ir a Beijing desde Europa para empezar el campeonato. Si no se puede en tren, vamos por carreteras, y el último recurso es la vía aérea.”

 

“Trasladamos 200 toneladas de equipamiento, que equivalen a 2 Boeing 747 completos. Cada auto viaja con su batería colocada en un cajón individual de 1,20 mts de altura, que nos permite poner dos cajas una sobre otra. En un tren van 16 cajas por vagón, en un camión van 6 cajas por cada unidad. Aparte tuvimos que desarrollar unas cajas especiales para trasladas las baterías de repuesto. Es una caja que está construida de acuerdo a las estrictas normas de transporte de baterías de litio, sino, no se pueden trasladar”, comentó Ferrari.

 

 

“Para nosotros es un desafío atrapante porque DHL tiene una misión de cuidado del medio ambiente que llamamos Go Green, y que se aplica a todos nuestros movimientos por el mundo. Somos la empresa más grande del mundo en logística y cada movimiento que podemos hacer en función de reducir las emisiones, es sumamente importante. En Nueva York, por ejemplo, ya tenemos 80 vehículos eléctricos livianos para reparto en la ciudad, y eso nos permitió reducir casi un 50% la emisión de CO2 solamente en un par de años. Tenemos como meta reducir las emisiones en un 30% para 2020 respecto a 2007, y en 2015, los indicadores nos dicen que ya lo hemos reducido un 23%. Vamos muy bien”, comentó Alejandro Jasiukiewicz.

 

Con la misma pasión del comienzo, Agag comenta. “Yo tengo dos autos eléctricos. Un BMW i8, el mismo que tenemos de Safety Car en la Fórmula E, y un Renault Twizy. Vivo en Londres, y les aseguro que ya no recuerdo cómo es una gasolinera. Llego todos los días a mi casa y lo enchufo en la pared. Así de simple. Hay una interesante estadística que nos ha demostrado que en promedio, las personas se trasladan unos 40km por día para ir a sus trabajos en el mundo. Un auto de estos tiene entre 80 y 100km de autonomía, entonces ya no necesitas pensar en gasolina. Renault lo ha entendido así y ha invertido directamente en el proyecto desde el comienzo. Ha llegado DS, que es una marca de PSA Peugeot Citroen, y que están poniendo todo su desarrollo en tantos años de competición para su equipo de Fórmula E. Está Audi-Volkswagen juntas, ahora llegará Jaguar, que está comprometido a full con su proyecto.”

 

Guste o no, sea simpática o no tanto para los que conciben el automovilismo como lo conocíamos, la Fórmula E no es una categoría del futuro, es una realidad del presente. Así como nuestros hijos nacieron con la tecnología incorporada a su vida cotidiana, también con la concepción del cuidado ambiental y de la salud. Son ellos los que se suben a un automóvil y se colocan el cinturón de seguridad sin que nadie se los pida, los que nos dicen que fumar es malo para nuestros pulmones, se enfurecen al ver que alguien arroja basura en la calle, y muchas veces nos reclaman que hemos dejado correr el agua al lavarnos los dientes.

 

El electro-shock de la Fórmula E, simplemente es otro modo de llamar a nuestra puerta, tarde o temprano, tendremos que abrirla y ver de qué se trata…

 

Diego Zorrero

 
 
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